viernes, 27 de noviembre de 2009

Así detuvieron a Aminetu Haidar en El Aaiún. Pedro Barbadillo, uno de los dos periodistas que la acompañaban, relata como sucedieron los hechos


Nota de Sahara Resiste
Pedro Barbadillo es uno de los dos periodistas que acompañaba a Aminetu Haidar el día de su detención en el aeropuerto de El Aaiún. Ambos periodistas están trabajando en un documental sobre Aminetu, titulado 'Con el viento de cara'.
Tanto Barbadillo como Pedro Guillén, el cámara, fueron también detenidos ("retenidos"?) durante 7 horas por la policía marroquí.
A continuación, Barbadillo nos explica como sucedieron los hechos en este interesantísimo relato.

El relato de las detenciones, por Pedro Barbadillo

El relato de los hechos está en casi todos los periódicos de los últimos dias. Te lo resumo aqui: Estoy realizando un documental sobre Aminetu Haidar, titulado 'Con el viento de cara', y cuando ella me dijo hace unas semanas que iba a regresar a El Aaiun, y que probablemente la detendrían al llegar, decidí acompañarla con un cámara, Pedro Guillén, al que contraté en Las Palmas. (El cámara con el que he grabado la mayor parte del documental estaba en otro rodaje, y no pudo venir).

Nos citamos en el aeropuerto de Las Palmas, el viernes 13.11 a las 9.30 de la mañana, para tomar el vuelo de las 11.15 de Binter Canarias. Ya en el aeropuerto de Las Palmas había varios individuos de la seguridad marroquí (los conocían tanto Aminetu, como otros saharauis que volaban en el mismo avión, como algunos compañeros de la Asoc. Canaria de Amistad con el Pueblo Saharaui que habían ido a despedirla al aeropuerto), que nos estuvieron observando, mientras grabábamos a Aminettu en el aeropuerto. Por precaución, dejamos la cinta que habíamos grabado en el aeropuerto a uno de los que habían acudido a despedir a Aminetu, con la idea de recogerla a la vuelta.

En el avión seguimos grabando, y entrevistando a Aminetu, y quedamos con la azafata en que le dejaríamos la cinta para que se la llevaran de vuelta a El Aaiun. La azafata lo comentó con el comandante, y éste estuvo de acuerdo en llevarsela a Las Palmas.

Cuando el avión aterrizó, le dije al cámara que se quedara en el avión, grabando la salida de Aminetu, mientras bajaba por la escalera y se dirigía por la pista hacia la terminal. Yo salí antes, y esperé a Aminetu en la terminal, con la idea de poder registrar el momento de la detención.

En el momento en el que Pedro Guillén estaba en la escalerilla del avión, con la cámara en la mano, se le acercaron dos agentes de la Gendarmerie Royal corriendo, y gritándole que no se podía grabar. Se lo llevaron a un despacho de la policía. Yo mientras tanto, entré a la terminal, detrás de Aminetu, y en la cola de los pasaportes vi como un agente de paisano la apartaba de la fila, y le pedía el pasaporte y el formulario de entrada. Vi que la llevaban hacia un despacho, y que la dejaban sentada en una banqueta delante de la puerta, con varios individuos de paisano a su alrededor.

Yo hice los trámites de pasaporte y de aduana, y me dejaron salir.
Cuando estaba en el hall del aeropuerto, empecé a buscar al cámara, pero no habia salido. En ese momento se me acercaron dos policias de paisano, me preguntaron si yo venia con un cámara, y me pidieron que les acompañara.

Cuando llegué al despacho en el que estaba el cámara, lo encontré rodeado de decenas de agentes de diferentes cuerpos, muchos de ellos de paisano. Nos pusieron junto a la pared, y un grupo de 10-15 fotógrafos y cámaras empezaron a grabarnos y fotografiarnos desde todos los ángulos, de frente, de perfil, etc... Después nos pasaron a una sala, con una mesa, y un oficial (debia ser coronel) de la Gendarmerie Royal empezó a preguntarnos. Habían confiscado ya la cinta que el operador llevaba en la cámara, y habían visto que habíamos grabado a Aminetu. Yo lo reconocí desde el primer momento. Nos empezaron a acusar de estar grabando instalaciones de seguridad del aeropuerto (efectivamente, en el fondo de la imagen de Aminetu caminando por la pista se veían los edificios de la terminal, y a los gendarmes de vigilancia), de no tener permiso de rodaje (es cierto que era así, no lo teníamos ni lo habíamos pedido).

Durante unas 7 horas nos estuvieron interrogando, preguntando quien nos pagaba, para que organización trabajábamos, desde cuando conocíamos a la 'independentista - separatista' Aminetu, qué otros contactos habíamos tenido con organizaciones que apoyan a Aminetu... y en un momento dado empezaron a preguntar por 'la otra cinta' que habíamos grabado. Les dijimos que no había otra cinta, que las demás que teníamos eran vírgenes, etc... y en un momento dado nos separaron, y nos interrogaron por separado. El cámara dijo que quizas se le había caido una cinta en el avión, y entonces mandaron llamar al Comandante de Binter, que aún no había salido para el vuelo de vuelta, que finalmente entregó la cinta.

Por esa sala fueron pasando agentes de todos los cuerpos, policiales, militares, de paisano, entraban y salían, nos fotografiaban, grababan el contenido de nuestras cintas... En un momento dado apareció un tipo, ante el que todos los demás se cuadraron, y me dijo que habíamos cometido una infracción muy grave, y que nos tendrían que decomisar todo el equipo, incluidos los telefonos móviles y ordenador. (Luego supe que era el Wali, el Prefecto de Policía de El Aaiun).

En varias ocasiones pregunté en que condición estaba, porque si era como detenido deberíán avisar a mi embajada. Ellos siempre contestaron que no estaba detenido, pero que no podía irme hasta que no terminaran las diligencias que estaban haciendo, y que deberían entregar al juez.

En varias ocasiones les pregunté por Aminetu, y me decían que no estaban autorizados a decirme nada.

En todo el tiempo que estuvimos 'retenidos' (desde las 12.30 hasta las 19.30) no nos dieron nada de comer o beber, salvo una botella de agua que nos entregaron sobre las 18.00.

Finalmente, sobre las 18.30, dejaron entrar a un representante de la Embajada española, creo que con rango consular, que nos facilitó un traductor para leer la declaración, que con algunas matizaciones, finalmente firmamos. No sé si ahora nos llamarán a declarar del juzgado de El Aaiun.

La policía nos buscó plazas en un vuelo que regresaba a Las Palmas a las 21.00, nos devolvieron la cámara, nos confiscaron las cintas, y nos dejaron ir.

El consul me contó que durante todo el dia, hasta más o menos las 17.00, el aeropuerto había estado acordonado por la policía, y que a él no le habían dejado pasar. Tampoco conseguía conectar con ninguno de los teléfonos que él tenía de la policía del aeropuerto.

Yo quiero ahora solicitar la devolución de las cintas, y que me concedan un permiso de rodaje para grabar en El Aaiun.

Hasta aquí el relato.

Ver también en Por un Sahara Libre (www.porunsaharalibre.org): Aminatu Haidar: las pruebas de una expulsión premeditada

Fuente: ACAPS - Associació Catalana d'Amics del Poble Sahrauí