lunes, 14 de julio de 2008

Carta a Nicolás Sarkozy con motivo de la presidencia francesa de la Unión Europea


Coordinadora Estatal de Asociaciones Solidarias con el Sáhara
Federación de Instituciones Solidarias con el Pueblo Saharaui
Coordinadora de Intergrupos Parlamentarios "Paz para el Sáhara"

Madrid, a 1 de julio 2008

Excmo. Sr. D. Nicolás Sarkozy
Presidente de la República Francesa
Palais de l'Elysée
57, Rue de Faubourg Saint-Honoré
75008 PARIS, FRANCIA

Señor Presidente,

Extremadamente preocupados por el estancamiento del Proceso de Paz del Sáhara Occidental, tras las cuatro rondas negociadoras de Manhasset, igualmente preocupados por la continua violación de los derechos humanos por Marruecos en los territorios ocupados del S.O. Las alternativas resultantes de esta situación -la continuidad del fracaso o la involución del proceso pacifico- no invitan al optimismo. Es mas, el riesgo de una nueva confrontación sobre el terreno, una agudización de las protestas saharauis en las zonas ocupadas y una intensificación de la represión como respuesta, son factores que deben estar presentes en la mente de todos los Gobiernos que quieran ayudar en la estabilidad y desarrollo de la región magrebina tan cercana a nosotros, europeos de la ribera norte del Mediterráneo.

Francia asumirá a partir del mes de julio la Presidencia de la Unión Europea, elemento que le brinda la oportunidad de replantear la vieja visión de la Unión sobre este conflicto, visión que ha permitido a una parte, Marruecos, parapetarse tras una actitud de intransigencia altamente peligrosa. Es ante estos hechos, temores y esperanzas, que hemos considerado necesario y útil dirigirle la presente carta, convencidos de que llegará a sus manos y que merecerá su consideración y respuesta.

Como usted sabrá, la ocupación ilegal por parte de Marruecos hace que este territorio sea hoy el último caso colonial en África que figura en la agenda del Comité de los 24 de la ONU en espera de su descolonización definitiva.

Según consta en los archivos de la ONU, Marruecos había, desde 1967 a 1973, reconocido el derecho del pueblo saharaui a la independencia. En 1975 cometió el trágico error de ignorar sus compromisos así como los principios y resoluciones de la ONU sobre la descolonización del Sahara Occidental. Cometió el mismo error con Mauritania, al pretender, en 1960, anexar dicho País por la fuerza, bajo los argumentos de nula consistencia jurídica e histórica, que avanzó para justificar mas tarde la ocupación del Sahara occidental. La posición coherente de Francia en defensa de la autodeterminación de Mauritania fue decisiva para la salvaguarda de la independencia y soberanía de esa pacifica y hoy democrática nación.

En 1990-91 y bajo los auspicios de la ONU y OUA, Marruecos y el Frente Polisario, aceptaron un Plan de Arreglo, que estipulaba la celebración de un Referéndum de Autodeterminación que permitiese al Pueblo Saharaui decidir libremente su futuro, optando por la independencia o la integración en Marruecos. Francia, en tanto que miembro permanente del Consejo de seguridad, endosó dicho plan de paz. Marruecos decidió obstruir la aplicación del Plan, en reflejo del temor de que los saharauis podrían votar mayoritariamente por su independencia. Doce años después, el Consejo de Seguridad acordó por unanimidad en julio del 2003 un nuevo Plan de Paz para la Autodeterminación de Pueblo del Sáhara Occidental, elaborado por el Señor James Baker, Enviado Personal del Secretario General de la ONU.

A pesar de las preocupaciones e inquietudes que planteaba dicho Plan, el Frente Polisario decidió aceptarlo con el fin de dar una oportunidad a la paz en esta región, tan cercana geográfica e históricamente a España y Francia. No obstante, la aceptación del Frente Polisario, subrayada positivamente por el Secretario General de la ONU, Marruecos sigue, sin embargo, oponiendo un claro rechazo a cualquier Plan de Paz. Cabe recordar que fue también Marruecos quien, en febrero del 2001, bloqueó la continuación del proceso de aplicación del Plan de Arreglo de 1990-91.

Esta actitud de permanente obstrucción a la paz y a la credibilidad de Naciones Unidas y de manera particular de su Consejo de Seguridad, ha sido desgraciadamente alentada por la posición asumida públicamente por Francia. La visita que usted realizó a Marruecos en el 2007, marcaron los momentos álgidos de esta posición que sirve de parapeto a la rígida postura marroquí respecto a toda perspectiva de solución creíble, según el derecho internacional, a un problema de descolonización.

Cuando Francia proclama que... "estará al lado de Marruecos en el Consejo de Seguridad" y si recordamos que su antecesor llegó a considerar al Sáhara Occidental como "Provincias del Sur", pone en entredicho la coherencia de la posición que desea adquirir en el concierto internacional, basada en la defensa de "un sistema multilateral " que sea capaz de resolver los conflictos en el marco de la legalidad internacional, como contrapeso al unilateralismo y a las doctrinas que intentan legitimar las llamadas "acciones bélicas preventivas".

Al Pueblo Saharaui, que tanto ha sufrido las consecuencias directas de la ocupación de su territorio, y a los miles de ciudadanos de este País y ciertamente de otros países democráticos, nos cuesta entender que la Francia, cuna de tantas revoluciones liberadoras, inspiradora de los Derechos Humanos y de gran parte de los progresos que ha conocido la humanidad, se coloque al margen de la ley internacional y de los principios de la Carta de las Naciones Unidas, oponiéndose a la libertad de un pueblo que ha demostrado con hechos y desde una entereza moral indiscutible, merecer esa libertad.

Creemos firmemente, Señor Presidente, que si la paz en el Sáhara Occidental sigue siendo un objetivo no cercano, a pesar de la prolongada implicación de la ONU, se debe esencialmente a la obstrucción marroquí que se sostiene y nutre de la posición de Francia.

Es hora ya de que Francia actúe en esta cuestión en consonancia con sus nobles tradiciones en favor de una paz justa y definitiva que garantice al Pueblo Saharaui el derecho básico de elegir libremente su destino. El Proyecto de la Unión Mediterránea no puede avanzar de forma creíble y segura sin la resolución justa de los dos conflictos, el de Palestina y el del Sahara Occidental, que hipotecan por igual el futuro del Medio Oriente y del Magreb Árabe.

Estamos también convencidos de que ésta es la única vía que puede consolidar el proyecto democrático en Marruecos así como en todo el Magreb favoreciendo el reencuentro y la armonía necesarios para su estabilidad y desarrollo económico. Al actuar así Francia no hará más que fortalecer su prestigio y credibilidad internacional y demostrar la seriedad de la posición asumida respecto a los conflictos que tienen lugar en Oriente Medio y de manera específica en Irak.

Queremos reiterar nuestra esperanza en su contribución a la paz en la región por lo que le instamos a una revisión positiva de la posición francesa sobre la cuestión del Sáhara Occidental.

Reciba, Señor Presidente, la expresión de nuestra más alta consideración.

José Taboada Valdés, Presidente
Coordinadora Estatal de Asociaciones Solidarias con el Sáhara

Carmelo Ramírez Marrero, Presidente
Federación de Instituciones Solidarias con el Pueblo Saharaui

Andrés Perelló Rodríguez, Presidente
Coordinadora de Intergrupos Parlamentarios "Paz para Sáhara"

Fuentes:
*CEAS-Sáhara / Coordinadora Estatal de Asociaciones Solidarias con el Sáhara
*Koordinadora Otsailak 27 / 27 de Febrero Euskadi-Sahara

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