domingo, 20 de enero de 2008

Saharauis, año 1429: Hope there’s someone

Un post muy bueno sobre el Sáhara de Extrujado, con un vídeo genial. SR

Extrujado
10 de enero de 2008


Hoy es año nuevo según el calendario islámico. Al menos eso creo; no me ha resultado sencillo saberlo con seguridad. 1429, mes uno, mes Muharram. Aprovechando la ocasión he realizado este video con imágenes de los campamentos de refugiados saharauis de Tindouf (Argelia), donde decenas de miles de personas siguen esperando volver a su tierra, el Sáhara Occidental, después de más de 30 años de exilio. Sin embargo, tampoco debemos olvidar a ninguno de los saharauis que se quedaron en su tierra y que, desde entonces, están sometidos a la represión marroquí.

Desde el alto el fuego de 1991 (¿para qué?, se preguntan algunos en los campamentos) los avances en la consecución del derecho de autodeterminación del pueblo saharaui han sido nulos pese a las múltiples resoluciones de la ONU instando a un acuerdo para la celebración de un referedum que les permita decidir su futuro, echar abajo el muro que separa los territorios ocupados de los controlados por el Frente Polisario, y hacer posible el regreso a la tierra de unos padres y abuelos que tuvieron que salir huyendo y a toda una generación de saharauis nacidos en el exilio.



Tal y como se indica en los créditos al final del video, la canción que lo adorna es Hope there’s someone de Antony & the Johnsons, estando incluidos subtítulos con su traducción al castellano. Las imágenes que se han utilizado son de diversos internautas como Pep Farràs, Jimena, Edu, Saharuiak, akiakula, dinapollito, pececillo7, savall, amigos del pueblo saharaui de Madrid, nygus, Eva Morales, Brahim Salam, Sadicum, Angel de Olavide, gabipe45, Patxi Oscoz, Anna Montero, eleleku,…

Espero que haya alguien
que me cuide
cuando muera, me iré?

Espero que haya alguien
que libere mi corazón
alguien bueno a quien agarrar
cuando esté cansado.

Hay un fantasma en el horizonte
cuando me voy a la cama
cómo podré quedarme dormido a la noche
cómo descansaré mi cabeza

Estoy asustado en medio del lugar
entre la luz y ninguna parte
No quiero ser quien sea abandonado
en ese lugar

Hay un hombre en el horizonte
deseando que me vaya a la cama
si caigo a sus pies esta noche
descansará mi cabeza?

Así que aquí estoy
esperando no ahogarme
o paralizarme en la luz

Y, bendición de dios,
no quiero ir
al momento decisivo.

Espero que haya alguien
que me cuide
cuando muera, me iré?

Espero que haya alguien
que libere mi corazón
alguien bueno a quien agarrar
cuando esté cansado.

Mapa del Sáhara Occidental
(imagen de National Geographic, vía Sáhara Resiste)

El Muro de Berlín era la noticia de cada día. De la mañana a la noche leíamos, veíamos, escuhábamos: el Muro de la Vergüenza, el Muro de la infamia, la Cortina de Hierro… Por fin, ese muro, que merecía caer, cayó. Pero otros muros han brotado, siguen brotando, en el mundo, y aunque son mucho más grandes que el de Berlín, de ellos se habla poco o nada. Poco se habla del muro que los Estados Unidos están alzando en la frontera mexicana, y poco se habla de las alambradas de Ceuta y Melilla. Casi nada se habla del Muro de Cisjordania, que perpetúa la ocupación israelí de tierras palestinas y de aquí a poco será quince veces más largo que el Muro de Berlín. Y nada, nada de nada, se habla del Muro de Marruecos, que desde hace 20 años perpetúa la ocupación marroquí del Sáhara Occidental. Este muro, minado de punta a punta y de punta a punta vigilado por miles de soldados, mide sesenta veces más que el Muro de Berlín. ¿Por qué será que hay muros tan altisonantes y muros tan mudos? ¿Será por los muros de la incomunicación, que los grandes medios de comunicación construyen cada día?

Eduardo Galeano. Leer artículo completo.

Fuente: Extrujado