domingo, 20 de enero de 2008

Reportaje en el periódico Diagonal sobre el XII Congreso del Frente Polisario

Foto: Jose Alfonso
Diagonal
Número 69. 10 ene - 23 ene 2008
Cercanías


SÁHARA OCCIDENTAL: EL XII CONGRESO DEL MOVIMIENTO DE LIBERACIÓN REELIGE A MOHAMED ABDELAZIZ COMO SECRETARIO GENERAL

El Polisario se prepara para la guerra

Óscar Chaves / Redacción
Los saharauis afrontan con pocas esperanzas la tercera ronda de negociaciones con Marruecos en Nueva York. Si éstas fracasan, en seis meses el Polisario organizará un congreso extraordinario para volver a las armas.

El XII Congreso del Frente Por la Liberación de Saguia El Hamra y Río del Oro (Polisario), que se desarrolló en la segunda quincena de diciembre en la localidad saharaui de Tifariti, recomendó en sus conclusiones finales dar “prioridad al Ejército Popular de Liberación Saharaui para que se le suministre todo lo que necesita, moral y materialmente, y aumentar así sus capacidades combativas”. Esta vez no era una amenaza subida de tono. En las próximas semanas, el movimiento de liberación saharaui iniciará un proceso de reclutamiento de soldados y puesta a punto de su maquinaria militar. El congreso, el primero celebrado en los llamados territorios liberados saharauis, autorizó continuar las negociaciones con Marruecos durante los próximos seis meses. Pero si las conversaciones fracasan, “la vuelta a las armas se decidirá definitivamente en un congreso extraordinario que tendrá lugar en junio o julio”, afirmó tras el cónclave el nuevo ministro delegado de Exteriores para África de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD), Mohamed Yeslem Beissat. “Tenemos que reforzar nuestro Ejército para que esté preparado para cualquier decisión que se tome finalmente”, sentenció.

Saharauis y marroquíes estaban llamados a reunirse del 7 al 9 de enero en la sede de la ONU en Manhasset, Nueva York. Pero, en declaraciones a DIAGONAL del miembro de la Unión de Juristas Saharauis Mohamed Zrug, “no se espera nada de la tercera ronda de negociaciones porque nadie se atreve a decirle a Marruecos que su intransigencia no es la vía para llegar a una solución y que la única salida honrada que tiene es llegar a un acuerdo que garantice al pueblo saharaui el ejercicio del derecho de autodeterminación en un referéndum libre. Si ello fracasa, el Polisario tiene la legitimidad de hacer respetar los derechos de su pueblo por la vía de la lucha armada, decisión que cuenta con el apoyo de todos sus militantes y de forma muy particular de su juventud”.

El propio Mohamed Abdelaziz, que fue reelegido en el Congreso secretario general del Polisario y por tanto presidente de la RASD, afirmó que “todos los saharauis quieren volver a la lucha armada”, pero el Polisario “sigue prefiriendo por el momento la opción diplomática”. Abdelaziz, que lleva en el poder desde 1978, recibió el refrendo del 85% de los votantes, a pesar de que él mismo propuso la alternancia en el cargo y limitar el ejercicio presidencial a un único mandato no renovable. Más allá de las críticas internas, lo cierto es que no hay muchos dirigentes que sean capaces de generar el consenso que suscita Abdelaziz en la compleja sociedad saharaui.

En la nueva dirección del Polisario hay muy pocas caras nuevas, pero la línea marcada por la base es clara: llegó la hora de poner fin al estancamiento de un proceso que apenas ha variado desde la firma del alto el fuego de 1991. De otro modo, como quedó patente en el Congreso, donde sobre todo los militares y los jóvenes reclamaron insistentemente la vuelta a las armas, se corre el riesgo de que el movimiento de liberación de la última colonia de África se rompa.

Alta participación
1.725 delegados, que habían sido elegidos previamente en los cinco campamentos de refugiados de Tinduf y en las llamadas “organizaciones de masa” del Polisario, de la diáspora saharaui y de los territorios ocupados por Marruecos, dieron vida a un Congreso que, celebrado en honor del mártir Mesaud Embarek Ahmed Lahsan, Mohamed Zrug califica de “histórico” debido “al momento crítico que vive la causa en términos políticos y a su incidencia en la unidad de los saharauis en un mismo objetivo”. Por ende, ha sido uno de los cónclaves más transparentes y participativos, en parte gracias a las nuevas tecnologías, que han posibilitado una mayor presencia, al menos virtual, de los militantes del Sáhara ocupado.

Los trabajos del encuentro, en el que también tomaron parte 250 invitados extranjeros, terminaron con la aprobación de un Reglamento Interno del Polisario y de un Programa de Acción Nacional para los próximos años que, además de reforzar el papel del Ejército, establece como prioridades el fortalecimiento de las estructuras políticas y de las instituciones del Estado Saharaui, la acción diplomática e informativa, el apoyo a la “intifada de la independencia” y el desarrollo económico y demográfico de los territorios saharauis bajo control del Polisario. Para llevar a cabo esto último, el Gobierno de la RASD ha creado una nueva cartera, el Ministerio de Construcción y Reconstrucción de los Territorios Liberados.

Mujeres en el Gobierno
Por primera vez en la historia de la RASD, el nuevo Gobierno saharaui contará con tres mujeres, que ostentarán las carteras de Cultura, Asuntos Sociales y Educación. A pesar de este hecho, su participación en el XII Congreso sólo llegó al 30% y algunas de las resoluciones aprobadas, como la relativa a un incremento de la población refugiada, que avala la política de natalidad desarrollada hasta la fecha por el Polisario, han sido duramente criticadas por un sector de las mujeres saharauis.


ENTREVISTA: MOHAMED ZRUG, DEL COMITÉ PREPARATORIO DEL XII CONGRESO

“El apoyo a la intifada saharaui es prioritario”

Ó.C. / Redacción
Mohamed Zrug, miembro de la Unión de Juristas Saharauis, es exponente de la nueva generación de militantes cualificados del Polisario.

DIAGONAL: ¿Qué novedades ha tenido el XII Congreso respecto a los anteriores? MOHAMED ZRUG: Es el tercero que se desarrolla en un período de relativa paz y quizá sea el último de estas características. Las decisiones más trascendentales han tenido que ver con fortalecer la capacidad de intervención de las administraciones, que podríamos resumir en seguir aplicando, con más rigor si cabe, los requisitos del buen gobierno y proteger así nuestras conquistas y nuestro acervo en materia de igualdad social. Por otro lado, es el primer congreso que se desarrolla en medio de una intifada permanente y pacífica en los territorios ocupados, que se ha generado como expresión legítima de la población saharaui en repudio a una situación de ocupación y opresión de más de 30 años. Por tanto ha sido obligado hacer referencia clara a esta temática y ubicar su apoyo entre las prioridades de trabajo para los próximos años.

D.: ¿Por qué no prosperó la propuesta de Mohamed Abdelaziz de limitar los mandatos presidenciales a una legislatura? M.Z.: El Congreso se celebra para discutir los grandes problemas que afectan y preocupan de verdad a los saharauis, y limitar el mandato del secretario general no era ni es un tema que preocupe a los saharauis. Lo que les podría preocupar es que los cuadros que se elijan no rindan lo suficiente. Se han estado habilitando mecanismos adecuados de control y seguimiento para garantizar que esto no pase. Existe la seguridad de poder encomendar, pero desde la normalidad democrática, la función de dirigir el movimiento a más de un saharaui, cuando los militantes del Polisario lo estimen conveniente.

D.: ¿Qué opinas de las denuncias de falta de democracia del Congreso esgrimidas por grupos opositores minoritarios como el llamado Frente Polisario Jat Achahid? M. Z.: Desde un primer momento se procuró garantizar el máximo número de asistentes al Congreso y la mayor representatividad. Su preparación comenzó cuatro meses antes y dedicamos dos meses exclusivamente al debate con todos los saharauis, piensen como piensen y estén donde estén. ¿Eso no es democrático?

D.: Respecto a la estrategia para obtener la independencia, ¿hay voces que defienden asumir la propuesta marroquí de autonomía como mal menor transitorio? M. Z.: La propuesta marroquí no tiene adeptos, y mucho menos dentro del Polisario, porque además de erigirse en contradicción con la legalidad internacional, también lo hace sobre la negación del otro, sobre el rechazo a la posibilidad de que los saharauis puedan tener su propio Estado y vivir de forma libre en su territorio y eso choca frontalmente con nuestros intereses porque nos niega el futuro por el que luchamos. La estrategia que se ha acordado no es más que seguir luchando contra esa concepción y si eso implica, como está siendo evidente e inevitable, retomar la vía armada, los saharauis están todos de acuerdo. Por eso han decidido prepararse para la guerra independientemente del curso de las negociaciones, para que, llegada la necesidad, estén en las mejores condiciones para poder llevarla a cabo.

Fuentes:
*POEMARIO POR UN SAHARA LIBRE
*Diagonal