viernes, 4 de abril de 2008

Cervantes en el Sáhara

Poemario por un Sáhara Libre
3 de abril de 2008

ABC
Cartas al director


Cervantes no estuvo en el Sáhara, aunque no anduvo muy lejos... Pero no voy a referirme al autor del Quijote, sino a la institución que lleva su nombre, una institución que vela por la difusión de la lengua y cultura españolas en el mundo: el Instituto Cervantes. ¿Por qué el Cervantes no está en el Sáhara, por qué lo ignora?

Hay evidentemente razones de peso, que se podrían resumir en un punto –eso sí, con muchas aristas-: el Sáhara (o la RASD) no es oficialmente para España un país independiente. Ahora bien, aun aceptando eso, ¿no sería factible que el Instituto Cervantes cumpliera su misión cultural (y humanitaria) abriendo, por ejemplo, en Tinduf (Argelia), tan cerca de los campamentos de refugiados saharauis, una delegación de sus sedes argelinas –Argelia sí es país independiente-, que facilitara el acceso del pueblo saharaui al aprendizaje de una lengua que aman profundamente y han hecho de ella un símbolo de identidad, de autoafirmación?

Los saharauis no entienden que esto no pueda ser así. ¿Qué tiene que ver la política con la cultura? ¿A quién ofende o perjudica que el Instituto Cervantes, además de estar con el Sáhara (como lo están la mayoría de los españoles) esté en el Sáhara, implicándose de una forma u otra en el desarrollo de la lengua de Cervantes en este rincón olvidado del mundo y contribuyendo así, de paso, a saldar la deuda histórica que tenemos con ellos? ¿No es más urgente el apoyo a un niño sarahaui, que aprende el español en la escuela, con muchas dificultades, que la instalación de sedes del Cervantes en Pekín, San Petersburgo... o la Quinta Avenida de Nueva York?

José Ramón Heredia Ranz
Profesor de la Universidad de Castilla-La Mancha

Fuente: POEMARIO POR UN SAHARA LIBRE