lunes, 28 de enero de 2008

Actividades solidarias con el Pueblo Saharaui en México

CERCA DEL OLVIDO

“En el desierto más inhóspito del mundo, los niños sueñan con un país que no conocen”

AMIGOS,

Os informamos que la película mexicana "CERCA DEL OLVIDO", dedicada al pueblo saharaui, participará en la XXIII edición del Festival Internacional de Cine en Guadalajara, en la sección Mejor Largometraje Documental Mexicano.

El Festival se llevará a cabo del 7 al 14 de marzo de 2008, en la ciudad de Guadalajara, México.

GRACIAS!!!

LUIS MARIANO BOUCHOT
DIRECTOR

http://www.cercadelolvido.com/

Ver trailer:
http://www.cercadelolvido.com/pagtrailer.html

http://www.guadalajaracinemafest08.com/


Natalia Armienta presentará en Guadalajara un documental sobre los saharauis

Por Víctor Saavedra

23/01/2007

Es la historia de un país que al dejar de ser colonia española y cerca de empezar a vivir su independencia, fue invadido por Marruecos, con lo que su población -los saharauis- huyeron hacia el desierto del Sahara y se establecen en un espacio del desierto que Argelia les facilitó, pero al darse cuenta de que estaban abandonando su país, dejan a sus mujeres y niños y regresan para no abandonar su tierra, con lo cual se inicia una historia de valor y coraje, de la lucha de un pueblo por recuperar su territorio y la libertad de su nación.

Lo anterior es el contexto del documental realizado por Natalia Armienta, egresada de la carrera de Ciencias de la Comunicación del ITESO y que fue exhibido el 7 de diciembre durante el Festival Internacional de Mujeres en el Cine y la Televisión, llevado al cabo en la Cineteca Nacional del Distrito Federal.

"Mi documental no es exactamente sobre la guerra, es muy difícil porque no puedes entrar al territorio ocupado, hay un bloqueo de información, no hay periodistas, precisamente porque a Marruecos no le conviene que el mundo sepa de los saharauis, que además se supone que es una invasión ilegal y que la ONU dio luz verde a los saharauis de que era su país, entonces ahí hay problemas políticos y pues no les conviene que haya noticias todo el tiempo sobre el Sahara", comentó la directora.

Natalia explicó que los saharauis proclaman que son la República Árabe Saharaui Democrática: "Aunque están refugiados y viven en Argelia, ellos tienen embajadas en 83 países, México reconoce al Sahara como un país libre", comentó la cineasta y recalcó que su documental retrata quiénes son los saharauis, a través del personaje principal llamado Belga.

El largometraje, de 83 minutos y que lleva el nombre de Compaz de arena, será presentado el próximo 22 de febrero en esta ciudad en el Cineforo, y de manera simultánea en el Ciclo de Cine Transgresor del Instituto Politécnico Nacional, en la ciudad de México.


SEMANA CULTURAL EN MORELOS

LOS SAHARAUIS EN TEPOZTLÁN


Alfredo Coello

La aventura del evento da inicio cuando un camello Saharaui irrumpe el cotidiano fin de semana en las calles de nuestro pueblo. Los niños, desde luego, curiosos salían a las puertas de sus casas, otros más atrevidos se le acercaban en la calle. Todo mundo preguntaba por el camello y los dos saharauis (un hombre y una mujer) que vestían su indumentaria del desierto ¿quiénes son? ¿Dónde queda el desierto del Sahara? ¿De dónde sacaron el camello? Son las preguntas más recurrentes. A lo que los dos personajes, sólo respondían en lengua árabe o en hasáni y les entregaban una invitación para que asistieran a la “Semana Cultural del Saharaui” en el exconvento de Tepoztlán.

Cuando inauguramos el 17 de noviembre, nuestro amigo Ahmed Mulay (actual embajador saharaui aquí en México) se había desplazado desde la ciudad de Xalapa para estar con nosotros en la ceremonia del Té, en la exposición de fotografías y la de una serie de pinturas realizadas por pintores del desierto, también, en la exhibición de videos sobre la cultura y lucha del pueblo de “los hijos de la lluvia”. La etnohistoriadora Marcela Tostado (directora del exconvento) y el embajador saharaui ofrecen una calurosa bienvenida al público asistente y abren el evento.

Después de una breve pero suculenta charla sobre el contenido de las fotos y las pinturas, pasamos a una sala amplia del exconvento (la antigua cocina) y ante un público concurrido, asistimos expectantes a la ceremonia del té.

Ahmed al frente, sentado en una alfombra árabe, da inicio al ritual de la ceremonia, con él viaja una tetera original y el té que consumen los mismísimos saharauis nómadas del desierto; al servirlo en tres pequeños vasos de vidrio, reza:“el primero es amargo como la vida, el segundo dulce como el amor, el tercero suave como la muerte” y nos dice que cuando ellos lo beben, éstas oraciones invocan el acercamiento, la compañía y el deseo de paz entre ellos.
El silencio estimula el acto celebratorio inunda su magia en la sala, todos intentamos entrar al mundo acogedor y de serenidad que nos trasmite su ritual; aquel hombre del lejano desierto en el noroeste de África. El encanto colectivo aumenta los silencios con alegría, nos comparte su cultura, sus relaciones con el mundo místico del Islam; de cómo combinan su vida cotidiana con una economía de guerra, de cómo vive el exilio su gente, de cómo aman y nacen, mueren, se casan y divierten y viven en el desierto del Sahara.

El domingo 18 abrió la sesión con un grupo de teatro de la ciudad de México “La fábrica, danza y teatro” con la bailarina Rosario Armenta. Su danza-performance fue el tema de “El Muro” que ha levantado Marruecos cuando invadió el país saharaui en 1976. Su presentación alcanza el cenit de la emoción, la bailarina transgrede con una piedra, el otro lado del Muro, lo derrumba y convierte la libertad de todos tan deseada en la escultura símbolo de la bandera del país saharaui. La figura de la libertad, es una escultura que obsequió al pueblo saharaui el escultor Silva Lombardo. Al finalizar su danza, la bailarina es condecorada con una pequeñita bandera por el embajador y la ha nombrado “hija del pueblo saharaui”. ¿Será que somos tan pequeños, para no entender la inmensidad de su lucha?
Después de la danza invitamos a la lectura de la novela “Mira si yo te querré” del escritor español Luís Leante, premio Alfaguara a la mejor novela del 2007. Participaron los escritores y poetas: María Rosas, Oscar de Pablo y Alfredo Coello. Y bueno, a estas alturas de la exhibición, el lector se ha de preguntar; igual que los niños en la calle cuando vieron el camello pasear, preguntan:
¿QUIÉN SON LOS SAHARAUIS?
El pueblo saharaui, tradicionalmente ha vivido en su país situado en África del Norte en medio del desierto del Sahara. Los saharauis se autodenominan como “los hijos de la lluvia” por estar siempre en su búsqueda. En la actualidad, es un pueblo que como nación vive en el exilio en el país de Argelia, pues Marruecos los invadió militarmente en 1975 y creó un muro que los separa e impide la entrada de los saharauis a su país y ciudades. A pesar de las adversidades son un pueblo con una historia profunda que ha preservado su cultura y tradiciones. Son la última colonia que existe en este siglo XXI en el continente africano, además de ser la única nación que se hermana lingüísticamente con el español
Y la lucha del pueblo saharaui continúa hasta los días de hoy bajo el régimen de represión y hostigamiento, acosado e invadido por el reinado de Marruecos, sin que todos los acuerdos internacionales de la ONU por detener este genocidio, se traduzcan en resultados a favor del pueblo saharaui y solucione la vida cotidiana del pueblo y de la nación saharaui
En el compromiso con la realidad de nuestros tiempos el escritor uruguayo Eduardo Galeano escribe: “Y nada, nada de nada, se habla del Muro de Marruecos, que desde hace veinte años perpetúa la ocupación marroquí del Sahara Occidental. Este muro, minado de punta a punta y de punta a punta vigilado por miles de soldados, mide sesenta veces más que el Muro de Berlín”. Muro que hoy ensombrece la libertad del pueblo saharaui a su autodeterminación y soberanía.

¿DONDE NOS ENCONTRAMOS?

La huella de los saharauis en su voz, han dejado un sencillo rasguño en los muros y la memoria del Exconvento de Tepoztlán y, ojalá, también en la memoria presente de quien asistió el evento.
El camello nos lo presto “La casita de los animales” y fue una aventura, porque Marcela le tuvo que sacar permiso para circular por las calles del pueblo; Angélica, pregunta: ¿porqué los burros, las mulas y los caballos, los perros callejeros, los gatos y los ratones y todas la aves que circulan al vuelo por este territorio, amén de toda la fauna del corredor ecológico del chichinautzin, no tienen que sacar licencia? Porque el camello es el “otro” y no existe en cuanto no tenga permiso. El permiso es una ilusión política y la realidad de nuestras diferentes identidades; también.

Igual, modestia aparte, somos únicos en la historia de esta región, no sé si en otras, al publicitar y convocar a un evento cultural con la aparición, asombrosa; de un camello. Los menos alucinados decían que el camello era extraterreno o que venía del mar, el mar de los desiertos. Ahmed nos cuenta que hasta hoy, no conoce experiencia parecida “en el mundo” para promover un evento de su país. Le damos las gracias a nuestro querido camello (cocorizo es su nombre) y al pueblo Saharaui por permitirnos ser solidarios con ellos.

Fuente: POEMARIO POR UN SAHARA LIBRE