viernes, 8 de febrero de 2008

Trampa marroquí. El 'Dakhla Festival Morocco' incumple la legalidad internacional. No a la ocupación ilegal del Sáhara


Poemario por un Sáhara Libre
6 de febrero de 2008

Del 28 de febrero al 3 de marzo de 2008, tendrá lugar el denominado "Dakhla Festival. Morocco".

Hay que precisar que dicha información es falsa y contraria a la legalidad internacional. La ciudad de Dajla no forma parte de Marruecos, si no que es territorio del Sahara Occidental ocupado ilegalmente por Marruecos. La celebración y promoción del denominado “Festival de Dakhla” es éticamente reprobable y condenable por el derecho internacional. Nos gustaría que rectificaran su postura de hacer publicidad a un evento que contribuye a perpetuar una situación injusta e ilegal.

Como muestra de la situación les enviamos la noticia publicada en la prensa española de un grupo saharaui de las zonas ocupadas que ha pedido asilo en Canarias para escapar de la represión marroquí en el Sahara.

Desde 1975 Marruecos mantiene una ocupación ilegal de la mayoría del territorio del Sahara Occidental. Ningún país de la Comunidad Internacional reconocen el derecho de Marruecos a ocupar este territorio. Multitud de resoluciones de Naciones Unidas demandan el cese de la ocupación. Sin embargo, Marruecos se niega a cumplir con los acuerdos de paz existentes, incumpliendo de forma sistemática todas las resoluciones que solicitan la celebración de un referéndum de autodeterminación para el pueblo saharaui.

Mientras hoy la mayoría de los saharauis viven en campamentos de refugiados en el desierto de Argelia, el resto de la población que permanece en la parte ocupada del Sahara Occidental es continuamente acosada por las autoridades marroquíes. Además, Marruecos se está beneficiando de la explotación de los recursos naturales de los territorios ocupados. El gobierno saharaui reclama que los negocios y el turismo promovidos por Marruecos abandonen la zona.

Naciones Unidas emitió un dictamen en el que desaconseja cualquier relación económica con intereses marroquíes en el Sahara Occidental. En efecto, una declaración publicada el 29 de enero de 2002 por el Sub-Secretario General para Asuntos Legales de Naciones Unidas, Hans Corell, denuncia la actuación ilegal de Marruecos “ofreciendo y firmando contratos con compañías extranjeras para la exploración de los recursos minerales en el Sahara”. Recopilando la ley internacional en la materia, el Sr. Corell hace énfasis en que “la Asamblea General ha condenado la explotación y el robo de los recursos naturales o cualquier actividad económica que vaya en detrimento de los intereses de la población saharaui y les prive de sus legítimos derechos sobre sus recursos naturales”. Su conclusión final es que “si continúan las actividades de exploración y explotación de los recursos naturales sin considerar los intereses y deseos de la población saharaui, se estarían violando los principios de la ley internacional aplicable a las actividades de los recursos minerales en Territorios No Autónomos”.

Por su parte, Estados Unidos excluyó el territorio del Sáhara Occidental, y por consiguiente los recursos naturales saharauis, del acuerdo de libre comercio que firmó con Marruecos en julio de 2004.

Esta postura ha dado como resultado el cese de múltiples actividades por parte de numerosas empresas de todo el mundo. Ello, sin embargo, no impide a Marruecos hacer publicidad del Sahara Occidental como un destino turístico a nivel internacional. Marruecos intenta legitimizar su ocupación en la zona mediante la atracción de operadores turísticos en el Sahara Occidental, a pesar de ser una zona en conflicto, con presencia de los cascos azules de Naciones Unidas.

Rogamos que no hagan publicidad de dicho evento ni de ningún otro organizado por Marruecos dentro del territorio saharaui ocupado; en caso contrario estarán ustedes actuando contra la legalidad internacional y apoyando una ocupación ilegal e injusta que dura ya más de treinta años, para sufrimiento de los legítimos habitantes del Sahara Occidental.

Fuente: POEMARIO POR UN SAHARA LIBRE