jueves, 16 de abril de 2009

El pie de Brahim vuelve a sacar a la luz el otro muro de la vergüenza. UPyD se solidariza con los jóvenes heridos. Náufragos, por Rosa Montero


Poemario por un Sahara Libre

Naúfragos. Rosa Montero

Náufragos
ROSA MONTERO

EL PAIS. 14/04/2009

El viernes pasado, una mina arrancó la pierna de un chico saharaui cuando, con otras 2.500 personas, intentaba hacer una cadena humana frente al muro marroquí que divide en dos el Sáhara. Esta noticia, más o menos llamativa, encontró cierto espacio informativo. Pero el larguísimo suplicio saharaui aparece cada vez menos en los medios. A mi ordenador llegan todas las semanas sobrios y angustiosos e-mails que denuncian lo que está sucediendo en el Sáhara. Son como mensajes lanzados al mar por un puñado de olvidados náufragos, botellas llenas de palabras que las olas abandonan en la orilla de nuestra indiferencia. Leo el último: habla de la situación crítica en la que se encuentran tres presos saharauis, en huelga de hambre desde el 13 de febrero. Son desesperadas peticiones de socorro que preferimos ignorar.

También hemos cerrado los ojos ante la insostenible situación de los campamentos. Llevan 33 años atrapados en un agujero infecto y han hecho el milagro de sobrevivir a pesar de las insoportables condiciones, pero el coste es enorme. Hasta ahora han apostado por la diplomacia, por la modernidad y la moderación, pero la comunidad internacional no está premiando su heroica elección de la vía pacífica. Y no hablo sólo de los Gobiernos: ojalá los saharauis recibieran de las organizaciones izquierdistas siquiera la mitad de la atención que recibe la causa palestina. Sin interlocutores, sin esperanzas, los jóvenes de los campamentos corren el riesgo de radicalizarse, de pasarse al integrismo y al terrorismo. Apoyando a los saharauis potenciaríamos el islam más tolerante, pero lo que estamos haciendo es justo lo contrario: es como decirles que, si no ponen bombas, no se les hace caso. Qué estúpidos, qué locos, qué suicidas somos los occidentales al no recoger las botellas mensajeras de estos náufragos.

Para Rosa Montero este poema de Ebnu (Generación de la Amistad Saharaui)

Mensaje en una botella

En silencio
te saludo con la mirada errante
a través de las ondas de una radio.

En silencio
te envío los encendidos versos
y la voz de un poeta que te cantó
hasta después de muerto.

En silencio
desde estas costas que te miran
en una botella le he confiado
un mensaje de libertad a las olas.

En silencio
después de quebrarse mi voz
seguiré gritando tu nombre de tormenta
tu dolor, tus heridas, tu soledad.

En silencio
seguiré contándote
los pasos que separan
tu ciudad de las dunas
que habitan mis corazones.

El pie de Brahim vuelve a sacar a la luz el otro muro de la vergüenza

El Sáhara Occidental está dividido en dos por un mortífero muro plagado de minas
Hablamos con Landmine Action, una ONG que trabaja retirando explosivos de la zona


Por MARÍA SÁNCHEZ DÍEZ (
SOITU.ES) Actualizado 14-04-2009 13:37 CET

Una mina antipersona le reventó el pie el pasado viernes a Brahim Husain Abait, un saharaui de diecinueve años. Otros cuatro jóvenes resultaron heridos como consecuencia de la explosión. Todos ellos formaban parte de una cadena humana de alrededor de 2.500 personas (de los cuales muchos eran participantes españoles y de otros países europeos) que mostraban su rechazo al muro defensivo con el que Marruecos dividió en dos el Sáhara. Varias decenas de personas sobrepasaron entonces la barrera hasta la que pretendía llegar la marcha y se adentraron en el campo de minas. Lo que empezó como una reivindicación festiva exigiendo la independencia del Sáhara Occidental, la última colonia de África, acabó con la amputación del miembro de Brahim.

Este trágico suceso ha vuelto a poner sobre la mesa la existencia de esta infranqueable muralla, sobre la que pesa el calificativo de 'muro de la vergüenza'. Así se ha llamado también al Muro de Berlín, al que serpentea en la frontera entre México y Estados Unidos, a la barrera que Israel instaló en Cisjordania o incluso a la valla que el propio Gobierno español estableció como perímetro de seguridad en las ciudades de Ceuta y Melilla para evitar la entrada de inmigrantes. Sin embargo, la más invisible de esta lista —casi tanto el eternamente encallado problema saharaui— es esa cerca de más de 2.500 kilómetros de longitud, la más larga de todas estas 'vergüenzas'. Las organizaciones de derechos humanos que trabajan en la zona han denunciado en reiteradas ocasiones, además de los efectos nefastos del muro, el cerco mediático al que está sometida su existencia.

El incidente ha tenido también repercusiones diplomáticas. Marruecos ha acusado al Frente Polisario de cometer "actos provocadores irresponsables". Mientras, el presidente de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD), Mohamed Abdelaziz envió ayer una carta al secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, pidiéndole que emplee su influencia internacional para conseguir demoler esta barrera, que Marruecos construyó en los años 80 para evitar los envites del Frente Polisario. Este enorme dique está construido con arena, piedras y alambre de espino y separa las vidas de los alrededor de 160.000 saharauis que viven en los campos de refugiados de Tinduf, en Argelia, de los que se quedaron en las ciudades ocupadas por las autoridades y el Ejército marroquí. Además de a los saharauis, esta costosa barrera también da dolores de cabeza a las autoridades marroquíes. El despliegue no es gratis: en 2009, Marruecos ha duplicado su presupuesto militar con una inversión que equivale al 16 por ciento de los presupuestos del Estado y el 4,6 por ciento del PIB nacional.

Algunos cálculos cifran en cinco millones el número de minas que están sembradas a lo largo de esta fortificación. "Marruecos todavía continúa siendo uno de los pocos Estados que no ha firmado la Convención sobre la prohibición de minas antipersonales —también conocido como Tratado de Ottawa—", explica Ahmed Sidi Ali, jefe de campo del proyecto para paliar los efectos de las minas que Landmine Action, una organización con sede en Reino Unido, dirige en la zona. Marruecos no permite operar de su lado del muro, el oeste, por lo que su campo de acción se limita a las zonas controladas por el Frente Polisario, al este. Por esa razón, no tienen forma de saber exactamente el número de minas que esconde el suelo, aunque sí han encontrado 36 tipos distintos de estos explosivos y otros 136 de bombas racimo. Su equipo médico fue el que atendió el pasado viernes a Brahim después de que sufriera el accidente.

En esa zona mortífera carente de toda señalización han realizado una intensiva labor de limpieza que alcanza un total de 3.000.000 metros cuadrados, que ya han podido ser 'devueltos' a los saharauis para que los usen sin temor a ser heridos o mutilados. Han retirado alrededor de 2.000 explosivos, desde minas hasta bombas aéreas. Además de realizar el trabajo de retirada de proyectiles, los responsables de esta ONG vigilan y realizan mapas con la localización de artefactos explosivos. "Las minas tienen un enorme impacto en la vida de la población", explica Ahmed. No sólo se trata de la amenaza que suponen para su propia supervivencia, sino los efectos sociales y sobre la economía. Esta observación entronca con algunos de los problemas que, de forma reiterada durante décadas, han venido denunciando los saharauis. Por una parte, la imposibilidad de acceder a sus recursos naturales, que Marruecos explota; por otra, el profundo aislamiento e incomunicación al que están sometidos, especialmente las poblaciones rodeadas de minas, prisioneras de lo que algunos llaman el 'Guantánamo marroquí'.

A pesar del fuerte rechazo que genera el muro, no existen datos claros de las víctimas que las minas esparcidas en el territorio han causado. Pepe Taboada, portavoz de la Coordinadora de asociaciones de ayuda al pueblo sarahui en España cuenta que los incidentes son continuos. Y que no sólo afectan a la población, sino también a su ganado, uno de sus principales medios de subsistencia. "Nuestras fuentes cuentan que al otro lado del muro de vez en cuando se registran accidentes", afirma Ahmed, "pero no podemos llegar a saber cuánta gente ha resultado herida o ha muerto".

Para los saharauis, además de violar el principio de integridad territorial, el muro es el símbolo por excelencia de la ocupación de Marruecos sobre el Sáhara, situación que se prolonga desde hace 33 años, cuando España abandonó la que entonces era su colonia ante el avance de la Marcha Verde marroquí. Es la materialización física de su situación y, sobre él, los saharauis vuelcan su rabia e impotencia. Según explica Taboada, los organizadores de la marcha del pasado viernes trataron de evitar a toda costa que el grupo de jóvenes entre los que se encontraba Brahim traspasaran la zona de seguridad a partir de la cual es temerario avanzar. "Pero la juventud saharaui está hastiada", dice. La paciencia está llegando a un límite, ya lo ha advertido Abdelaziz. Las nuevas generaciones de saharauis se muestran partidarias de enfrentarse a Marruecos con las armas. Ni el muro ni sus minas parecen asustarles.

UPyD se solidariza con los jóvenes heridos y se suma a la campaña para que la ONU asuma la protección de los DDHH de la población saharaui

Madrid, 14 de abril de 2009.

UPyD se suma a la campaña para que las fuerzas de la ONU en el Sáhara asuman la protección de los Derechos Humanos de la población civil.

UPyD se solidariza con los heridos por una mina antipersona y denuncia que 5 millones de minas marroquíes siembran el Sáhara Occidental.


En el día de hoy Unión Progreso y Democracia, UPyD, ha formalizado su adhesión a la campaña auspiciada por la Coordinadora Estatal de Asociaciones Solidarias con el Sáhara (CEAS-Sáhara) a fin de que la ONU incluya con carácter de urgencia en el mandato de la MINURSO (Misión de las Naciones Unidas para el Sáhara Occidental), la protección activa de los derechos humanos de la población civil saharaui sometida a la ocupación ilegal marroquí del Sáhara.

En este sentido, UPyD, mediante carta dirigida a su Presidente en Ejercicio, el diplomático mexicano Claude Heller, insta al Consejo de Seguridad de la ONU a que “a la espera de la celebración de un referéndum de autodeterminación en el Sáhara Occidental justo y vinculante (…), adopte con carácter de urgencia la decisión de ampliar el mandato de la MINURSO, al objeto de incluir en el mismo la protección activa de la población civil saharaui, actualmente bajo el control de facto de las fuerzas marroquíes de ocupación, frente a cualquier violación de sus derechos, así como la obligación de evaluar regularmente la situación de los derechos humanos en el Sáhara Occidental”.

Por otro lado, UPyD quiere expresar su más profunda solidaridad con los dos jóvenes saharauis que el pasado 10 de abril resultaron heridos por la explosión de una mina antipersona en el transcurso de una concentración de denuncia contra el “Muro de la Vergüenza” (que separa desde hace décadas la parte del Sáhara Occidental ocupada ilegalmente por Marruecos y los Territorios Liberados controlados por el Frente Polisario) que se estaba celebrando en la zona desmilitarizada aneja al mismo.

Al respecto, UPyD considera que, si bien la responsabilidad última por esta tragedia corresponde exclusivamente a Marruecos, que desde el inicio de su ocupación ilegal del Sáhara en 1975 ha sembrado el territorio con cinco millones de minas antipersona, la ONU también debe dar explicaciones por lo ocurrido, dada la pasividad de la MINURSO encargada de supervisar el alto el fuego entre el ejercito de ocupación marroquí y el Frente Polisario en el territorio, y de certificar que no haya armamento, minas incluidas, en la zona desmilitarizada del Sáhara.

+ información en SAHARA RESISTE: Muro de la vergüenza

Fuentes:
*POEMARIO POR UN SAHARA LIBRE
*Té saharaui con ensaimada

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